La sensaciones que experimenté el 15 de Octubre del 2011 mientras marchaba por el Paseo Del Prado con destino a Sol acompañado de jóvenes, adultos contemporáneos, no tan jóvenes no solo madrileños, sino chilenos, eslovacos, griegos, sirios, italianos que viven en Madrid me reconciliaron - y mucho - con mis congéneres.
Me demostraron que efectivamente queremos un cambio y que estamos, de manera pacífica, pero muy firme demostrando que si todos nos unimos, que si todos remamos hacia un mismo destino los cambios que pedimos, los cambios que reivindicamos se alcanzarán.
Gracias a los organizadores de DRYmadrid, a 15Oct, a 15M por hacerme soñar. Por dejarme ver, con mis ojos, que todavía nos importa lo que le sucede al prójimo... Gracias!
Allí dejo mi granito de arena.
